241 Alan

Galopo hacia el Reino de Elfas, donde mis antiguos caballeros encontraron al grupo de Los Mártires del Oráculo. Vengo en misión especial, encomendada por Saúl, para negociar con el movimiento. Aunque fui deshonrado, soy la persona más cercana a ellos y la única con posibilidades reales de encontrarlos sin sufrir un brutal ataque. Una vez

240 Jonhy

-¿Cómo hacéis para vivir? -Nosotros creamos todo lo que necesitamos a partir de la magia -la voz del orador suena serena-. La comida, la bebida, un lecho donde dormir, la temperatura… cualquier cosa que vosotros tengáis que construir, nosotros las creamos con el idioma sagrado. Este asentamiento es uno de los pocos lugares donde la

239 Krhisten

¿Eximirlos del vandalismo? -¡No podemos hacer eso! No tenemos tanta competencia. Sigan se inclina hacia delante, mirándome a los ojos. -Nosotros tenemos toda la autoridad en el Reino de Pode y el Reino de Elfas. Está claro que si los rumores llegaran al resto de reinos, tendríamos serios problemas con el rey. Pero los motivos

238 Jonhy

Cuando llegamos a Polvankar dejamos la nave cerca del asentamiento y, tras colocarnos los equipos para no respirar el virus-g, bajamos. Caminamos hacia donde se encuentran las moradas, que consisten en un montón de tiendas bien asentadas. Los anfitriones nos esperan con una gran sonrisa. Curiosamente no utilizan ningún tipo de protección al respirar. -Bienvenidos a

237 Krhisten

-¿Cómo está la situación? -pregunta Sigan. -Los ejércitos han abandonado los Reinos del Sur. El abastecimiento se ve limitado por la falta de seguridad. Las reseras… se acaban. Sigan me mira, incrédulo. -¿Qué ha ocurrido con las minas? -El movimiento revolucionario llamado Los Mártires del Oráculo, ha conquistado las minas. Mientras contábamos con la Vieja

236 Kerwin

-Ya hay una bandera en cada campamento y un portador en cada patrulla -me informa Ariel-. ¿Algo más? -No, amigo. Sólo queda continuar preparándonos hasta que llegue el fatídico día. No podemos hacer otra cosa. Mi mirada continúa perdida en el terreno. -No te castigues más: haces lo que puedes. -Cada segundo que pasa, más

235 Simón

Parece ser que mi mandato no agrada a los ciudadanos. Los informes obtenidos por Joel son concluyentes. Sonrío, feliz. Es el deseo del emperador, mi amo. Recibo comunicación secreta, desde Maguiltor. -¡Excelente trabajo! -me felicita. -Los ejércitos se deben encontrar en las puertas de vuestras ciudades. -Les daremos una cordial bienvenida -y la risa nos

234 Krhisten

Me presento frente a los miembros de la Liga, completamente abatido. -No he podido hacer nada para recaudar más apoyos. Muchos señores ven a Simón como el Hijo del dios verdadero. Incluso Jonhy nos ha fallado. En este momento nuestros ejércitos se encuentran de camino a Zulús y somos completamente vulnerables. -¿Qué podemos hacer nosotros? -pregunta

233 Jonhy

Sobrevolamos la gran fortaleza de la ciudad de Rasel. Desde las alturas, la poderosa ciudadela parece inexpugnable. A continuación las siete torres de defensa, siempre atentas. Ahora serán los recién llegados, los encargados de custodiar la frontera. Sí, esa inmensa línea negra. En algún momento fue un basto territorio envuelto en llamas, pero ahora es