198 Kerwin
Es una fría noche del final de la tercera era, cuando Darío, el rey de los hombres, se levanta con una sed insaciable. Llama a los criados, necesita agua. Agotado, comprueba con resignación que nadie corre en su auxilio. Todos duermen felizmente en sus camas. Ni siquiera Dianna, su esposa, es despertada por sus gritos,








