Epílogo: La Reina de los Bosques

Amor o sueño

En el interior del Bosque Central, bajo sus inmensos árboles, se esconde una civilización. Son una raza formada en el destierro de Llewin, por aquellos desterrados que se encontraban de regreso a su territorio, cuando las barreras de fuego se levantaron, cayendo en el olvido. Los hombres de los bosques son inteligentes, aunque no tanto

277 Simón

Mando un mensaje a todas las ciudades de Los reinos del sur: «Debo informar de que la alianza entre Maguiltor y Frangul sa ha consumado. A partir de hoy las dos potencias abriremos nuestras fronteras para compartir un futuro de prosperidad. Quien no esté con nosotros, estará contra nosotros y lo aplastaremos. He oído que

276 Jonhy

Las múltiples visiones, fuera del alcance de mis sentidos, me provocan desgarros en la piel. Voy a morir. Mi cuerpo no aguantará el exceso de información, y sucumbirá, como ocurrió a los afectados de los suburbios. -Es cierto que el ser encapuchado que cruzó vuestra frontera es un enviado mío y ahora se sienta en

275 Kerwin

Cuando mis caballeros logran alcanzar a nuestros enemigos, el mandoble traspasa las figuras borrosas, pero cuando nos alcanzan ellos, sufrimos letales heridas. -¡Mantener la formación! -grito con desesperación. Ahora lo veo claro: el objetivo de los escuadrones somos nosotros. Saben que somos la única legión competente de Los reinos del sur, después de la misión

274 Jonhy

Río amargamente. Estoy completamente loco. Percibo visiones imposibles del pasado y escucho toda clase de delirios. El virus me domina, mostrándome toda la clarividencia posible. Hace muchos años, cuando todavía no se habían separado las especies, todos convivían en paz en la zona ahora llamada Frangul. Entonces, los dioses se aproximaron en un bote para

273 Kerwin

Llegamos al galope a Rasel, donde en las torres los vigilantes inexpertos no cesan de observar el horizonte. Mi ejército se agrupa detrás de mí. -Esta noche comienza la guerra entre los Reinos del Sur y Maguiltor. Los escuadrones del Imperio se aproximan desde el norte. No debéis tener piedad -rujo, elevando mi voz portentosamente-,

272 Sir

Nos adentramos prudentemente por las galerías subterráneas. Los láseres, cuentan con una pequeña luz roja, con la que podemos iluminar el camino. Los pasadizos se encuentran completamente desnudos. -No dejéis de apuntar -comento intentando disimular el terror que me domina-, en todas direcciones. A las horas comenzamos a escuchar ruidos por todas partes, tantos que

271 Kerwin

Me reúno con Ariel y Efrén. -Me han pedido que les defendamos la frontera este. -¿Y qué piensas hacer? -Defender la frontera, pero no sé si todos estarán de acuerdo. Efrén me mira, con el ceño fruncido. -¿Por qué accedes a defendernos? Decidimos cobrar venganza a través del ataque enemigo. Mi rostro se agacha. -Porque