119 Sir

Recibo una comunicación extraoficial del extranjero. -¿Cómo le va todo, emperador? -le muestro un cordial saludo. La pantalla comienza a sufrir interferencias, hasta no llegar a enseñar la imagen que corresponde. Esto se debe a la lejanía del interlocutor. El sonido también sufre anomalías, aunque sí se puede escuchar no sin esfuerzo. -Hemos tenido un

118 Kerwin

La bestia se aproxima a la pareja de ancianos dispuesto a saborear carne más sabrosa que la utilizada para distraerlo. Gruñe, enfurecido, dispuesto a lanzarse sobre ellos. No podemos permitirlo. Son los únicos habitantes que hemos encontrado con vida desde nuestra partida del pueblo. -¡Eh! ¡Aquí! -gritamos, sin lograr llamar su atención. Ariel coge una

117 Jonhy

El duro entrenamiento cada día se vuelve más complejo. En el simulador de combate, Sir me prepara sesiones especiales, para desarrollar los sentidos individualmente. Algunas veces debo concentrarme al máximo para contestar ataques sólo con la percepción de los oídos, envuelto en una oscuridad cerrada o una claridad cristalina. Otras veces, ni siquiera cuento con

116 Kerwin

Salimos corriendo hacia el oeste esperando que la bestia se sacie con la comida o, al menos, que se distraiga lo suficiente como para permitirnos escapar. Comentan si tirar las ramas de leña para poder aumentar la velocidad, pero les grito para que no lo hagan. Pronto volveremos a estar perseguidos y entonces, toda ayuda

115 Jonhy

Levanto la cabeza completamente fascinado con los conocimientos obtenidos. Me siento como si cargara con una pesada carga. He visto como es realmente el mundo donde vivimos y la inquietud recorre mis entrañas. ¿Será posible que las profecías se cumplan? Sólo el tiempo resolverá las incógnitas, pero puede que para entonces las guerras y las

114 Kerwin

Despertamos en el refugio por los rayos de sol que entran desde la ventana. Parece un día despejado y tranquilo. Según lo comentado anoche así debía ser. Al poco tiempo nos sobresaltamos al notar golpes en el exterior. Descubrimos perplejos que se trata de un lobo. -Debió adelantarse a la manada. ¿Qué podemos hacer? La

113 Evangelio de Pawel

En los tiempos del fin del mundo fui engendrado para infundir los últimos vestigios de esperanza a unos habitantes consumidos por la guerra y la destrucción. Me senté en el trono de Frangul como el último rey del sur y levanté a mi pueblo entre las ruinas, con este discurso: -Vuestro hogar puede ser un

112 Kathy

La muerte me arrastra con todo el poder que precisa. Mi alma se aferra por no abandonar al cuerpo, pero todo esfuerzo es inútil: cuanta más fuerza empleé, mayor será la fuerza de absorción. Sólo me queda arrojar algo de luz al pozo donde se extraen los recuerdos. Mi mente se esfuerza por encontrar la

111 Evangelio de Samuel

En las sombras del norte, donde fueron desterrados los hombres que mejoraban su fuerza física, fui engendrado para perpetuar la especie. Recibí el nombre de rey del norte para aquellos que temen nuestra venganza, y cacique, para aquellos a los que debía perpetuar. Al principio éramos sólo un pequeño grupo que luchaba por sobrevivir, pero siguiendo