Saltar al contenido

Vínculo de amor

1 octubre, 2013

Esta poesía es mi preferida dentro de mi obra Versos de una ilusión. Cuando publique todas las poesías haré un índice, pero ahora toca hablar de esta fantástica poesía. ¿Qué decir? Metáforas, amor, sentimientos, dolor, impotencia… Todos los ingredientes ideales para quebrar el blanco con arte.

Vínculo de amor

 

Me siento atado,

atado a un vínculo que eclipsa mi magia.

No importa cuantas almas pueda hacer vibrar, no importa,

el fuego no me quemará.

no importa cuantas sonrisas consiga despertar, no importa,

los labios no me besarán.

No importa cuantas miradas consiga fascinar, no importa,

el deseo no me incluirá.

Soy vínculo de amor secreto e inconfesable.

Soy transmisor de versos encadenados a romances externos.

Soy la palabra que consigue establecer límites insospechados entre amor y amante.

Soy lo que soy,

lo que aún desando ser me obligo a aparcar

y buscar lo que escrito en mí se conspira.

Busco y al buscar choco,

barrera que vínculo establece.

Me golpeo y sufro,

dolor que surge.

 

Puedo amar, pero no ser amado.

Puedo reflejar, pero no ser reflejado.

Puedo soñar, pero no ser soñado.

Lo que tanto quiero no puedo,

pero más no poder deseo,

cuanto más quiero menos puedo,

que tengo lo que deseo.

Aún sin haber tenido añoro,

lo que sin tener quiero

y sin haber tenido añoro.

Aún sin haber vivido vivo

y sin haber hallado encuentro.

Porque felicidad si se busca no se encuentra

y si se ata se escapa.

Porque no encontrar destino puede ser atrayente,

no encontrar destino.

No encontrar amor por vínculo,

cuanto más deseado es,

más creciente resulta.

Pues más no poder puedo,

cuanto más insisto mas sufro

y cuanto más incesante mas choco.

Más derramar magia no quiero.

 

Sencillamente doloroso recordar como, hace años, cada vez que me enamoraba me estampaba contra la barrera del desamor. No era por mi actitud, ni por mi forma de ser, ni por lo que tenía, era simplemente que tenía un vínculo, algo inseparable a mí, que me acompañaba eternamente y me impedía encontrar el amor y vivir lo que tanto deseábamos en nuestra juventud. Ahora sé por qué me ocurrió y no es el vínculo al que tanto achacaba: mi cuerpo, la capacidad de gustar. Se trataba simplemente que al principio nadie sabe como ligar, como agradar a las chicas, pero una vez se madura, encajas las piezas del destino, tropiezas en la misma piedra mil veces y das los pasos acertados, entonces la barrera hacia el amor desaparece y podemos ser felices… lo que todos queremos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *