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Némesis de la magia: Preludio

12 marzo, 2019
Némesis de la magia: Preludio

Némesis de la magia: Preludio es la primera lectura que tienes que hacer para empezar esta novela de fantasía. Un mundo entero de magia se abre ante tus ojos, con elementos propios de los universos más ricos. Adéntrate en el mundo fantástico habitado por hombres, elfos, enanos y dragones.

En un universo paralelo, a millones de años luz de cualquier galaxia conocida, se encuentra un pequeño sistema planetario. Un astro llamado Ulloa se mantiene inmóvil mientras un satélite pequeño y azulado, Trysel, gira a su alrededor. Cuatro planetas, con cuatro naturalezas diferentes, giran sincronizados atraídos por fuerzas cósmicas alrededor de Trysel, sobre sí mismos, y por consiguiente alrededor de Ulloa. De esta manera, a pesar de las estaciones, los días se vuelven fríos y las noches cálidas, dependiendo de la proximidad del astro dorado.

Los cuatro planetas pertenecen a especies distintas. En Sudan, el mundo dominado por los hombres, hay especies inferiores que vagan por el mundo sin mágica. En Klenjard, la bola de fuego, es dominado por los dragones, pero también conviven seres de sangre caliente feroces y carnívoros. En Clivelan, la esfera verde, es el lugar escogido por los elfos y seres mágicos. En el planeta oscuro, también denominado las Ruinas de Sinea, bajo los escombros, en las profundidades de las cavernas, habitan los enanos y seres acostumbrados a las profundidades.

Para la total integración de los cuatro planetas, debido a su proximidad en el espacio, los elfos crearon por medio de la magia puertas que conectan mundos. En la ubicación de dichas puertas se levantaron ciudades llamadas Embajadas, pero siempre respetando el mundo cuya especie dominante está en enemistad. De esta forma, en el mundo de los hombres existen dos Embajadas, una de elfos y otra de enanos, pero ninguna que conecte Klenjard. De hecho, cada especie considera que de las otras tres especies dominantes del sistema planetario, una es inferior, otra no sólo es superior, además es la creadora todo cuanto conocen y la última es la causante de toda la destrucción y por eso debe ser destruida.

Centrándonos en Sudan, el mundo sin magia, los hombres viven aprovechándose de las especies inferiores. Debido a su enorme inteligencia han creado máquinas y herramientas capaces de suplir la magia y sus carencias físicas. Pero, son egoístas e imprudentes. Su superioridad tecnológica supone un grave deterioro del territorio donde viven. El anillo que rodea Sudan se oscurece debido a la contaminación, estropeando el catalizador que regula la naturaleza. Pero, como era de esperar, los inteligentes humanos echan toda la culpa a los dragones…

Némesis de la magia | La plantación de zanahorias

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