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Viaje mental: La apuesta

8 marzo, 2016
Viaje mental: La apuesta

Buenas, soy Cazalla, colaborador de [artic]. Aquí puedes leer Viaje mental: La apuesta, el primer capítulo de mi tercera obra: Viaje mental. Trata sobre un político español cuya corrupción y maldad no conoce límites. Pronto publicaré el artículo donde se enlazarán todos los capítulos y explicaré mejor el argumento. Tengo pensado que sea una obra corta, de unos 4 o 5 capítulos.

Todos los seres humanos, absolutamente todos, tenemos un lado bondadoso y un lado oscuro. Cuando ese lado oscuro nos domina, nuestro cuerpo y nuestra alma se corrompen, dejándonos a merced de la búsqueda del placer a través de actos crueles. Esta es la historia de un político que despertó ese lado oscuro por culpa de una gran montaña de dinero. Sin embargo un feroz accidente le provocó un coma bastante duradero e influyente.

Para entenderlo, primero debemos retroceder en el tiempo.

Aquel hombre se llamaba Elial, se crió en un pueblo humilde situado en las proximidades de Valladolid, no tenía hermanos, y siempre contó con el cariño tanto de su madre Lola como de su padre Nestor, eran una familia muy unida y trabajadora, a pesar de que no contaban con el privilegio de comer todos los días, hacían hasta lo imposible para apoyarse mútuamente. Elial tuvo una vida de estudiante normal y corriente, socializaba muy fácilmente y tenía amigos por doquier. Tras llegar al primer curso de Bachillerato, tuvo claro que su sueño era ayudar a su país, así como ayudaba a sus padres y a sus amigos. Sin embargo, la nota de la carrera de derecho era muy demandada debido a la crisis por la que España pasaba, pero ni siquiera eso le detuvo para cumplir su sueño.

A partir de ese año, Elial se esforzó como nunca antes, estudiaba y estudiaba sin importar lo difíciles que eran sus exámenes y como resultado, tras terminar Bachillerato, recibió una matricula de honor de la que siempre estuvo orgulloso. Sus 4 años en la universidad fueron exactamente igual, el gran sueño de Elial lo llevó a un título universitario conseguido sin esfuerzo alguno y además, conoció a una muy hermosa chica de la que se enamoró, llamada Zoraida, no había nada extraño en ella. Empezaron a salir juntos el tercer año de carrera y se graduaron juntos. Tras terminar la carrera de derecho, Elial vuelve a su antiguo hogar, allí, le esperaban sus padres, con una mirada sonriente y con lágrimas en los ojos.

Nestor: ¡Elial, hijo mío, estoy tan orgulloso de ti, me alegro un montón de que al fin puedas cumplir tu ansiado deseo, haremos lo que sea para poder ayudarte con cualquier problema!

Elial: ¡Muchas gracias papá! ¡Y gracias a los dos por haberme apoyado siempre, por no haberme molestado en mis horas de estudios, en fin, muchas gracias! ¡Finalmente podré ayudar a mi familia!

Lola: Amor, ya es hora de que abras tus alas y comiences a volar y a conocer el mundo, sabíamos que este día llegaría, se feliz con tu novia y trabaja como siempre lo has hecho. Este país necesita gente como tú.

Elial se había puesto muy contento y se dirigió a abrazar a sus padres. Fue un abrazo eterno pero tierno. Dado que eran las 3 y media de la tarde se sentaron a comer y cuando acabaron, ayudaron a Elial a preparar su maleta y comenzó una cálida despedida.

Lola: ¡Adios cariño, recuerda visitarnos de vez en cuando!

Nestor: ¿Quién lo diría verdad? Cuídate Elial, aquí estaremos para lo que necesites.

Elial: ¡Adiós papó, adiós mamó, os quiero un montón!

Tras esa despedida, a sus 25 años comenzó su vida política como nuevo político junto a Zoraida y empezó con muy buen pie. Juntos, viajaban continuamente por España, tratando de solucionar aquellos problemas económicos. Se podría decir que eran muy buenos en la política. Gracias a ellos, el país empezaba muy poco a poco a recuperar una buena situación económica. Elial se sentía muy satisfecho y feliz, ese tiempo también fue maravilloso. Que pena que no fuese siempre así ¿Verdad?

Unos años después, Elial y Zoraida ganaron algo de fama y comenzaron los ascensos pero también los sobornos…

En una muy importante reunión en Valladolid capital, el alcalde ofreció 4000 euros a Elial y Zoraida para que no hicieran nada respecto al recorte de sueldo de los basureros. Elial se quedó paralizado, nunca antes había recibido un soborno, de manera que se negó, mas Zoraida la cogió, babeando por aquellos billetes tan en perfecto estado. Elial no evitó golpearle la mano con la que sostenía el sobre. Con un alto tono de voz dijo.

Elial: ¡Serás insensata! ¡Ni se te ocurra coger ese limpio sobre con billetes sucios, y en cuanto a usted señor alcalde, guárdese su estúpido sobre y utilicelo para pagar a los pobres basureros, que no se levantan tan temprano para recoger comida podrida por gusto!

El alcalde e incluso Zoraida, no se sorprendieron ante su actitud, momentos después, el alcalde soltó una breve carcajada y dijo.

Alcalde: Parece ser que es la primera vez que te ocurre esto chico. Te queda mucho por entender de la vida política. Pero no te preocupes, te dejaré un rato para que reflexiones. Zoraida, hazle más realista si no te importa.

Zoraida: Sí, señor alcalde.

Cuando salió el alcalde, Elia y Zoraida tuvieron una conversación incomoda.

Elial: Zoraida, no me esperaba esto de ti, somos políticos, no ladrones, no podemos robar a esos pobres basureros. Si no llega a ser por ellos, no podríamos ni salir a la calle. ¿Crees que el dinero te dará la felicidad?

Zoraida: ¿Acaso crees que esos basureros se preocupan por el mundo? tu mismo lo has dicho Elial, ellos no recogen comida podrida por gusto, mas tampoco se preocupan por ser recordados como grandes personas. Si los basureros son basureros es porque no se molestan en estudiar como se debería hacer. Simplemente son inconscientes de que la vida es muy dura y eso les hace personas ingratas. No agradecieron lo que tenían y como consecuencia, no se esforzaron para devolverle al mundo esa gratitud. ¡Debemos darles una lección de aprendizaje y solo podemos hacerlo actuando de la misma manera en la que ellos actúan! Además, nos podremos permitir cosas que siempre hemos querido. Acepta ese sobre.

Elial se había quedado mucho tiempo callado, la firmeza con la que Zoraida explicaba ese falso argumento le había dado para pensar. Efectivamente, no sabe como es la política realmente. Tras 5 minutos de silencio, se decidió en aceptar ese soborno.

Fue efectivamente una mala decisión. Tras poder permitirse esos pequeños caprichos, su lado oscuro logró superar y vencer a su lado bondadoso. A partir de ahí, se convirtió en alguien irreconocible. No rechazó ningún soborno por muy pequeño que fuese y junto a Zoraida, gozaba el gran poder que robaba del pueblo. Durante los últimos 5 años, con 30 años de edad aceptó un total de 72 sobornos, fue millones de veces perseguido por muchos ciudadanos, pero pagaba a policías de su misma personalidad para que no recibiera ningún rasguño. Para no producir ese gasto, empezó a pagar a un experto de artes marciales para que lo entrenara y no necesitó la ayuda de nadie. Estas circunstancias hacen evidente que la situación en España volvió a empeorar. Además, logró que encerraran en prisión a aquella persona que comenzó toda esta masacre, y Zoraida ocupó su lugar. El poder y el dinero cegaron sus almas. No solo empeoraban la ciudad de Valladolid.

Lola y Néstor no dieron crédito al monstruo en el que se había convertido su hijo, el lado oscuro lo dominó por completo. En una de sus reuniones familiares, Elial les trajo un maletin de billetes, Elial se lo entregó con una sonrisa a su padre pensando que lo aceptaría. Sin embargo, cuando se lo entregó, lanzó la maleta por la ventana y abrió la puerta al grito de ¡NO VUELVAS POR AQUÍ NUNCA!

Elial no pensó ni en un momento lo que había hecho, sólo se dirigía en su coche hacia el ayuntamiento que quedaba a una hora de la casa de sus padres. De camino, no había nadie por la carretera, solo su Lamborghini. De pronto un joven se puso en medio de la carretera, por lo que Elial dio un gran freno. Furioso dijo.

Elial: ¿Qué haces estúpido, no ves que te podía haber atropellado?

Joven: Ya me atropellaste cuando dejaste sin trabajo a mi padre. ¡No entiendo por que tiene que existir personas tan codiciosas en este mundo. Es hora de pagar infeliz!

Elial, firme y frío, dejó su coche en la esquina, y cogió un sobre de su maletero, dentro de ese sobre había 6000 euros en billetes de 500. Aquel joven, golpeó la mano de Elial haciendo que se le caiga el sobre. A Elial le resultaba muy familiar esa escena, aunque no mostró sorpresa ni nada parecido.

Elial: (A sí mismo) Que raro, acabo de tener un deja vu. (al joven) ¿Cómo te llamas niño?

Bruno: Soy Bruno, he venido desde Galicia para acabar contigo, por tu culpa, los basureros de allí han estado en huelga durante meses y para colmo no haces nada por ayudarles.

Bruno sacó una pistola y estaba dispuesto matar a Elial, pero Elial fue más rápido y antes de que Bruno pudiera disparar, golpeó con una patada la pistola mandándola hacia arriba y cogiéndola. Bruno observó detalladamente la pistola y Elial decidió dispararse a sí mismo en la cabeza. Tras dispararse, no pasó nada. Eran balas de fogueo.

Bruno: Pero… ¿¡Cómo sabías que eran de fogueo!?

Elial: No es la primera vez que me ocurre esto en mi trabajo ¿sabes? ¡Lucha conmigo pues!. Si ganas, solucionaré el problema de la basura de Galicia y el resto también, con mi propio dinero.

Bruno: ¿Querrás decir con el nuestro?

Elial:

Bruno: ¡A eso no respondes eh!

Elial siguió sin decir nada, solo hizo un gesto indicándole a Bruno que fuera a por el. Bruno logró golpearlo en la cara y tirarlo al suelo. Cuando se dispuso a tirarse encima de él con el codo preparado, Elial se levantó rápidamente.

Bruno: Eso es solo el comienzo de lo que te espera.

Elial: ¿Piensas que me vas a ganar solo porque me has dado un golpe? Una pelea no la gana quien más golpes da, sino quien mejor estrategias tiene.

Él aprovechó que Bruno bajó la guardia para darle un cabezazo y acto seguido, retroceder un poco para darle una perfecta patada en las costillas. Bruno demostró dificultades para respirar por un momento, el cual aprovechó Elial para devolverle el puñetazo en la cara. Sin embargo, Bruno no se rendía, lo hacía todo por aquellos que amaba, pero sus esfuerzos fueron en vano. Aquel cabezazo le dejo un poco aturdido y no tuvo mas opción que rendirse, cayó al suelo tras una llave que le hizo Elial. Al acabar, se acercó a su coche y pensó en marcharse.

Bruno: (Tosiendo y llorando) Elial, aun estás a tiempo de arrepentirte, por favor, vuelve a despertar tu lado bondadoso. Detrás de ese corrupto y despiadado hombre hay una humilde persona cuya intención era ayudar a su país. ¿Me equivoco?

Elial antes de marcharse abrió su maletero y sacó una maleta llena de dinero, se la tiró a Bruno y dijo.

Elial: Ten este dinero como tu querías y déjame en paz. Tengo mucho trabajo que hacer.

Se montó en su coche y se marchó a toda velocidad, sintiendo pena por aquel joven muchacho que tenía su misma mentalidad cuando era mas joven, era exactamente igual que él, pero su arrepentimiento no fue suficiente para volver y pedirle disculpas. Le quedaban 15 minutos para llegar al ayuntamiento y vio una rotonda. Cuando se disponía a frenar, le fallaban los frenos y no podía mover el volante. Alguien cortó los frenos y puso algo al volante para que no se moviera.

Como consecuencia, el coche se chocó y explotó, sin embargo milagrosamente, Elial sobrevivió, fue llevado al hospital más cercano y confirmaron que iba a estar en un profundo coma.

Mientras tanto en el paraíso…

Dios: ¡No puedo creer hasta donde ha llegado la crueldad de ese chico! No puedo permitir que siga destruyendo el mundo. ¡Acabaré con su vida ya y lo enviaré al infierno!

Tiffany: ¿Cómo sabes que esa persona no va a cambiar?

Dios: Tiffany tengo un mal presentimiento, si le dejo vivo, podría causar mas destrucción y daño del que ha provocado, su alma ya está condenada, no puedo hacer nada por evitarlo.

Tiffany: Durante mucho tiempo, los seres humanos han sido así, mas un rayo de esperanza cambió su manera de pensar a tiempo y llenaron su alma de buenas intenciones y dulzura. Por favor, dale una oportunidad.

Dios: Lo siento mucho, ojalá mi bondad fuera infinita, pero si lo fuera, quien provocaría destrucción sería yo.

Tifanny: ¿Alguna vez…?

Dios: ¿Me vas a decir que si han cuestionado mi sabiduría y que si quiero apostar? No me esperaba que alguien cuestionase mi razón y mi inteligencia, esto sería imperdonable para cualquier otro que me lo hubiese propuesto. Sin embargo, veo en ti una gran fe hacia la humanidad sin importar aquellos conflictos que ellos mismos provocaron, mas grande incluso que mi propia fe. De acuerdo, le daré una oportunidad si ganas la apuesta, como muestra de agradecimiento por abrirme los ojos. Pero si yo gano, entonces te borraré todos los recuerdos, incluyendo el hecho de que yo en realidad existo y te reencarnarás en otra persona.

Tifanny: Pero, señor todopoderoso me costó mucho llegar hasta aquí. Bueno… ¡Acepto!

Dios: Como esperaba de tu confianza en ti misma Tifanny, te daré la ventaja, ¿qué quieres que haga para que se convierta en el hombre humilde que era antes?

Tifanny: (tras un silencio provocado por el miedo de perder la apuesta) Harás que su estado de coma dure un año. Dado que 12 meses son un año, harás que haga un viaje por 12 de sus recuerdos mas importantes, cada recuerdo durarán 1 mes en el tiempo real sin importar si su estancia en un recuerdo no dura mas de una hora. Comenzará con aquellos recuerdos de los sucesos mas recientes hasta llegar a los recuerdos de los sucesos de su vida como estudiante, es decir, su viaje mental comenzará en el presente hasta llegar al pasado. Que me dices, ¿aceptas?

Dios: Sí, lo realizaremos de esa manera pues. Recuerda que estas apostando tu maravillosa vida espiritual y eterna.

Continuará…

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