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Recuérdame

18 marzo, 2013

La poesía es el arte de transmitir sentimientos con las letras, metáforas de pasión en secretos escondidos entre frases bonitas… Una mirada, una sonrisa, un gesto… todo y nada. Una carcajada o un llanto…

Rozando el encanto acaricio tu pelo. Me deseas, te deseo: me amas, te amo. Una dulce sonrisa, un inmenso placer; una mirada oscura me transpasa, me asusta, me atrae. La eterna rosa roja de la pasión recorre tus labios, tu piel, tu alma. Los lazos se desatan, las camisas se desabrochan: el calor hierve la piel. Música de sonidos, de fantasías hechas realidad, de luces soñadas. Un recuerdo fugaz, capaz de renacer entre versos. La esencia del amor absorbe nuestras almas. Gemidos en la noche rebelde. Las estrellas se funden en el firmamento, los aromas en el aire y los sonidos en la música. Profundamente enamorados, atados, unidos en el latir de dos corazones locos por amar. Nuestros cuerpos son uno, nuestro deseo infinito. Una caricia, un mundo, una pasión que jamás olvidaremos. Un mar que nos envuelve en su marea, en su brisa, en su sentimiento. Un sentimiento que nos envuelve con cada pensamiento, con cada mirada al vacío. Somos música en el silencio, aromas en el aire: almas en la oscuridad. Somos algo más que materia, somos algo más que fuego en el frío: luz en la oscuridad. Somos la esencia de la vida, amor, magia. El sol se levanta por nosotros, los pájaros vuelan en nuestros corazones, el mundo se concentra en nuestros besos. Tu mirada y la mía, tu cuerpo y el mío, tu sonrisa y la mía, en el mar que es cómplice de nuestra alegría al reflejarnos. Tu luz y la mía, tu fuego y el mío, tu sueño y el mío, en el agua se puede apreciar con imagines mágicas. Recuerda que siempre estaremos en cada noche, y en cada despertar de un nuevo día. Recuerda que en el firmamento siempre habrá una estrella que iluminará nuestro reflejo, imagen armoniosa de nuestro amor. Recuerda que algún día será nuestro reflejo el que iluminará un sueño. Recuerda: los besos son suyos, la luz nuestra. El firmamento es nuestro amante. Recuerda: jamás se apagará el fuego de nuestros corazones, ni la luz de nuestra alma. Recuerda: nuestro reflejo permanecerá siempre y dará luz a una ilusión.

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