Saltar al contenido

Preguntas del corazón

22 abril, 2014

Una vez más estoy aquí, con el corazón en vilo y el alma en pedazos, por exponer mis sentimientos ante el espejo de mi dolor. En letras se mostrará como un escaparate de pasión, con la Luna de fondo y un huracán que inunda de color el horizonte de mi sentir.

Hoy vivo enamorado de ti, de mí, del cielo que alguien nos arrebató. Dime si eres tú por quien hoy sueño, por quien hoy muero. Cada día que pasa se hace grande mi tormento y mengua el recuerdo. Dime si eres tú, el sentimiento que tanto precede a la obsesión, el inconfundible latido de mi alma acelerada.

Hoy es el día que recurro a ti, intentando desvelar el secreto de mi amor, intentando aliviar este susurro eterno. Hoy con esta poesía recurro a la magia, para que cuando te la lea de mis labios nazca y en tus oídos se manifieste. Esa magia que tengo por recordarte, por ser testigo de la maravilla que tú eres. Hoy te lo confesaré todo y como un canto se liberará mi corazón encendido.

Hoy dime si mi necesidad no es imposible de satisfacer, si después de tantos años he hecho de mí, un rinconcito en ti. Dime porque sé que entiendes mis sentimientos, porque incluso tú los compartiste. Pero ahora no eres capaz de pronunciar palabra al respecto. Tú, que siendo así te encierras en un escudo para que la lejanía te resulte indiferente. Sólo necesito saber si la magia que poseo se podrá complementar con lo que tú eres, para que por fin una letra más que esté escrita por mi mano, sea digna de tus ojos. Dime si tanto amor que siento, no es malgastado. Hoy dime: ¿el tiempo nos dará la unión?

Una vez más mis esfuerzos son inútiles. Pero con este derroche comienza un ciclo donde tú eres la fuente de mi pensar, donde radica mi pensamiento, cómplice de mi devoción sin conquistar. Sólo tú para tantas sensaciones que me invaden como a las ráfagas de mi alma florecida. Por suerte tú estás ahí pero no sé si eres quien me hace vibrar. Porque de tan diversas formas he amado, que aún amándote no sé si eres lo único que siento.

Aun así dime cual es tu respuesta. La necesidad que siento no se divide cuando confundido pienso en mi pasado. Dime eso que tanto me hace dudar, porque aunque en realidad no te quiera, siempre tendré un sitio para ti junto a mí. Dime cuál es tu pensamiento, porque mi confusión puede que sólo sea una excusa para que cuando me rechaces, no tenga que dejar escapar una sola lágrima. Dime si ese temblor te invade cuando me aproximo a ti, que tanto esperar me ahoga el alma. Y un segundo más tarde puede que te quiera.

Hoy quiero una respuesta, pero cuando me giro hacia tus ojos recuerdo la lejanía. Porque eres tú quien necesito, pero tú cambias con cada pensamiento. No eres la niña que cogió mi mano, pero puede que seas la voz que con suspiros me hace temblar. Pero es que, como he dicho antes, ni yo mismo sé a quien amo, por quien me consumo. Pero de eso sí estoy seguro: ¡por alguien me consumo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *