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La revelación

16 octubre, 2014

En esta ocasión os traigo una historia corta escrita por mí. Se trata de un cuento de ángeles, con inspiración directa de la Biblia. Si te gustan las historias celestiales, sobre Dios, el Diablo y los ángeles, no dejes de leerla. ¡Seguro que la disfrutarás!

La revelación

Allí arriba, en el cielo, hubo una discusión entre ángeles:
-Todo debería haber acabado desde el día en que Caín mató a Abel. Pero no, no pudo acabar ahí. Satanás no era suficientemente malo para nuestros ojos, tuvo que continuar. ¿Cuántas Sodomas y Gomorras han ocurrido hasta hoy? Y pensar que la mayor tribulación todavía tiene que suceder.
-No deberías poner en duda la voluntad de Dios. Está todo escrito. Todo lo que ha ocurrido, debió ocurrir para que Jesús pudiera comprar el rescate de las almas de aquellos que deben ser salvados, con las primicias de los 144.000 que lo acompañarán en su reinado celestial. Todo está surgiendo según las profecías que se dictan en el rollo del conocimiento.
-Sí, pero ¿por qué debe ser así? ¿Por qué el libre albedrío convirtió a ángeles observadores en ángeles acusadores? ¿Qué vieron?
-Simplemente estallaron en ellos los celos, el deseo de acaparar parte de la gloria de Dios. Eso es lo que nos hace dividirnos.
-No me convence. Dios podría acabar con toda la maldad y toda la imperfección con sólo desearlo, pero quiere esperar a los que están arruinando La Tierra, la arruinen. ¿Acaso no ve el dolor que se arrastra? ¡Los inocentes y los que gobernarán en los cielos están sufriendo! Siguen fieles porque saben que su liberación está próxima, pero no deberían presenciar la destrucción de este sistema de cosas.
-Precisamente cuando vean ocurrir la gran tribulación y el día de Dios, su fe aumentará de forma que el pecado será olvidado, así como la enfermedad o la muerte. Pero en cuanto a aquellos que le han cerrado las puertas a los mensajeros y se han mezclado con el mundo para servir al Diablo, ésos serán destruidos junto a toda la maldad.
-¡No! ¿No lo entiendes? ¡La obra ha fallado! Dios no pretendía mandar a Jesús para morir en rescate de muchos, sino para proclamar las buenas nuevas de su reino. Pero el mundo no está preparado para abrir sus corazones y cuando ocurra el Armagedón, sucumbirá o prosperará sin cambio alguno.
Ante estos comentarios, Jesús mandó hablar en privado con el ángel en rebeldía:
-Como te has vuelto en contra de Dios, yo te condeno a vivir como un hombre y a ser juzgado como tal, en el tiempo señalado.
Y con esta sentencia, Jesús mandó al ángel rebelde a La Tierra, con un cuerpo de hombre. Una vez allí tuvo una familia y un deseo de conocimiento insaciable, porque le había sido arrebatado.
En verdad no se reconocía como ángel y si llegó a tener hijos (híbridos de ángel y mujer, Nefilim), fue porque no lo entendía como antinatural.
Y tanto anheló el conocimiento, que una noche se le apareció el Diablo para hacerle una tentación:
-Yo sé qué te ha ocurrido y por qué tus hijos son Nefilim. Además te ofrezco los reinos de este mundo porque me han sido entregados a mí por medio de Jesús y serán míos eternamente.
-Oh, ¿quién eres tú, que te has vuelto a mí con soberanía y me ofreces agradables promesas?
-No tienes que preguntar quién soy yo, sino quién eres tú, que del cielo has caído y tus hijos son sobrehumanos.
-Bien, ¿quién soy?
-Eres uno de tantos ángeles que custodiaba La Tierra y entendió el error de Dios. Tú, quien tiene el poder de juzgar a Jesús porque se te han abierto los ojos de conocimiento y puedes convencer a otros ángeles observadores, que tienen la mirada fija en ti.
-Está bien. Dame el conocimiento y los reinos de este mundo, para que pueda actuar en tu nombre y pueda abrir los ojos de los ángeles observadores.
Una vez el Diablo obtuvo su propósito, desapareció y el ángel se volvió al mundo para comprobar el conocimiento obtenido. Descubrió que todo lo que ocurría, todo lo que los científicos investigaban y todo lo que había pasado, se hallaba escrito en un conjunto de evangelios llamado La Biblia. Y se puso en mente leerla y comprenderla de principio a fin.
Lo primero que halló fue un relato verdadero tomado como una leyenda para los hombres. En ese relato se cuenta cómo se creó el mundo.
Siguió leyendo. Otro relato verdadero tomado como leyenda fue el de Adán y Eva.
-¡Oh, cielos! He sido tentado por la serpiente original. Sus mentiras las entendí como verdades y ahora me he unido a él.
Pero continuó leyendo y su sorpresa fue mayúscula. En esa misma historia, dentro del Génesis, cita textualmente: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón”. Pocos hombres son los que han descubierto la profecía que se esconde detrás de las palabras, porque están sujetas a metáforas. Significa que habrá enemistad entre los aliados del Diablo y los de Dios. Y la magulladura en el talón representa la muerte de Jesús en La Tierra. Pero la magulladura en la cabeza de la serpiente, es la muerte definitiva del Diablo.
Y con estas palabras el ángel entendió que se había vuelto a favor del Mal, y que existe enemistad entre él y Jesús.
Pero siguió sumergiéndose en el rollo del conocimiento, aclarándose las ideas sobre las mentiras del Diablo. Tanto leyó y tanto se sumergió en el conocimiento, que creyó entenderlo todo y entonces, abrió los ojos.
-Resulta que el Diablo ha actuado por medio de los hombres desde el principio, pero con más empeño desde 1914, porque en Julio de ese año fue expulsado del cielo para comenzar allí una limpieza que acabaría con el Armagedón aquí.
El Diablo ha modificado religiones desde su raíz, convenciendo a la humanidad de distorsiones increíbles de la historia, como que Mª Magdalena fue esposa de Jesús o que éste fue muerto en una cruz.
Pero ahora, desde 1914, estamos en los días del fin. Las guerras más grandes se han producido sin descanso. Alemania, EEUU, La Unión Soviética y muy pronto China… Todas ellas potencias políticas en confrontación, profetizadas por La Biblia. Sólo hay que tener paciencia al leer y saber descifrar los mensajes ocultos. Y lo que augura para muy pronto, es una gran tribulación, y la mayor hasta ahora. Y entonces vendrá el fin.
-Muy bien, me he vuelto a favor del Mal, y ahora sé que tiene los días contados.
Pero ya no tuvo respuesta del Diablo, quien sigue ocupado extraviando a personas.

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