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Diario de un romance

28 enero, 2014

Voy a transmitir todo lo que siento en letras que irán grabadas en tu interior. Se acerca el momento decisivo, el camino por donde vengo dando tumbos quiebra, donde mi vida comenzará a tener sentido. Es una carrera que la próxima semana decidirá si soy vencedor o vencido. Espero no ser desvelado: guarda el secreto.

Primer día

Estoy escribiendo a pesar del dolor que me causa hacerlo. Hoy la he visto por primera vez y ha sido un sueño revivido. Es ella, el centro de mi mundo, la que tantas veces he creído encontrar en otras chicas y sólo en ella está. Es un ángel que sin alas vuela por mi alma. Es un cielo que pintado en mis ojos acaricia mi pasión. La he visto sonreír, después de ver sus ojos mirar. Sentí que la había querido incluso antes de haberla conocido, cuando sólo buscaba amar y ser amado. Es ella quien en mi corazón poseía los latidos de una manera vibrante. Llegó a ser Miriam, Silvana y Jenny, aunque en el fondo siempre sabía que era ella. Y ahora que simplemente es ella me hace temblar. Ya no puedo pensar con claridad y dudo que algún día lo pueda hacer. Su cara rebosa sentimiento.

Segundo día

Ayer la conocí y hoy he podido hablar con ella. Ha sido rápido, un destello en el cielo turbio. Pero me ha significado tanto solo pensar en ello. He llegado, la he mirado a los ojos y con el alma encogida la he saludado. No he podido respirar el tiempo que ha tardado en responder. Sólo me ha dicho hola, pero su voz ha hecho huella en mi corazón. Me gusta, me gusta mucho acercarme a ella porque pienso que venzo a mis temores y puedo ser mas seguro. Aunque siga sin ser yo mismo por culpa de los nervios.

Tercer día

Primero fue Miriam, luego Silvana, después Jenny, quienes me abrieron el corazón para el amor verdadero. En cada una de ellas había un pedacito de ella, que ahora se hace grande y me ahoga. Todo en la vida tiene un porque, y el porque de éstas primeras chicas fue recordar que existe ella, y ese recuerdo acabó en el que ahora persiste. No puedo esquivarlo y es una losa que aun produciéndose de una manera maravillosa, carga en mi espalda. Es tan perfecta que me hace inferior.

Cuarto día

He hablado con ella otra vez. Su mirada traspasa mi piel. Duele, cada día mas, quererla sin saber que piensa. Estoy decidido a declararle mi amor. Se ha mostrado muy simpática conmigo y su divinidad me incita a mostrarme perfecto, cuando con ella es más complicado. Estoy convencido de que mis sentimientos son verdaderos. Un rechazo conseguiría que me hundiese en un foso sin fondo. Un “sí” me daría la felicidad y una nueva vida. Mañana se lo diré.

Quinto día

Lo hice después de salvar barreras y obstáculos inmensos. Su mirada me hizo temblar con lo peor, mientras su sonrisa me elevó al cielo. Es preciosa y no tiene defectos. Su personalidad es aun mejor. No dijo nada, me miró, sonrió y se fue corriendo. No fue ni un sí, ni un no. La duda no es un beneficio. No puedo esperar ni un minuto mas, el fuego me quema. Estoy todo el día dando vueltas y con los recuerdos funcionando en mi interior. La quiero y es un amor puro. Es un defecto que destruye mi personalidad con inquietud. No puedo esperar más. Tengo su teléfono. No quiero llamarla para no parecer desesperado. Vuelvo a ti y sigo escribiendo. Mañana conoceré mi destino.

Sexto día.
Amor, ¿por qué cerraste tus alas al cosmos? Es un cielo que quiebra y una ilusión que compartir. Amada: ¿por qué soñaste con cisnes cuando era yo tu príncipe azul? Es un lago con agua que mojar. ¿Por qué el mar muestra una línea de horizonte cuando debería mostrar agua? Es centelleante y el sol se refleja en resplandores. ¿Cuántas preguntas hay que hacer para dar sentido a unos acontecimientos? Querido diario, eres el único al que cuento mis sentimientos y hoy lo veo todo azul. El mar es azul, el cielo azul, los ojos de mi vida azules… todo. El paraíso azul me espera con clamor. Que feliz es vivir sintiendo el amor en las venas. ¿Azul? ¿Quién dijo azul? Rojo, verde, rosa… ¿Quieres pasión? ¿Quieres deseo? Mas y mejor no puede haber. La vida es un mundo que disfrutar.

Séptimo día

Soy feliz y se lo debo todo a ella. Abro los ojos, veo su azul; cierro los ojos, veo el deseo. No puedo dejar de adorarla, es una diosa en un cuento de brujas. Su piel es suave y sus labios dulces. “Básame”, me dice. ¿Es qué no sabe lo que significa para mí? Si la besara y no conseguirá complacerla, ni el mas adorable consuelo me sacaría del infierno. “Abrázame”, me dice. ¿Es qué no ve la pasión de mis ojos? Si la abrazará sería la confirmación de la unión de nuestras almas, cuando sobran los cuerpos el amor es verdadero. “Acaríciame”, me dice. ¿Es qué no entiende lo que ocurrirá? Tocarla sería un suicidio. Mis dedos se quemarían con la pasión y con ellos el resto del cuerpo. “Háblame”, me dice. ¡Que turbias son las aguas! Ni siquiera hablarle podría ya, con el primer comentario naufragué. “Mírame”, me dice. Pues el destino ha querido que nos unamos, pero soy tan frágil que el simple hecho de mirar me destruye por dentro. “Ni digas adiós que muero”. Adiós no dijo, pero sobre estas palabras muero.

Conclusión

Que morir no puedo cuando mi corazón sufrir sufre. No puedo ser correspondido y cuando lo soy escapo. ¿Qué mal me persigue? Si no hay amor no hay felicidad. ¿Qué vida me ha tocado vivir? Aferrado a estas letras que hay vacías de sentimientos. El ser vacío corrompe mi existencia. Debo fingir que amo para expresar un amor que carezco. Estoy tan vacío que muero y al morir estoy mas vivo que nunca. No amo, pero mis fingidas son tan intensas que destruyen mi alma. Dame amor que es lo único que me salvará ya. ¡Oh, niña, no te vayas! Eres mi salvación…

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