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Alma renovada

3 diciembre, 2013

Aquí comienzan una serie de artículos relacionados con la Luna, pero no la que se ve por la noche, sino el elemento con el que relacioné a la chica de mis eternas noche. Mucha pasión y dolor en un mundo plagado de sentimientos… por un secreto, o condición…

Con tu cara de luna,

tus ojos oscuros

y tu pelo desmelenado,

la mas profunda de las sensaciones me causaste.

Con tu modestia por bandera,

tu simpatía y tu arte en el humor,

el mas dulce de los sentimientos me regalaste.

 

Ahora las sensaciones flotan

y los sentimientos perduran.

¿Cómo adivinar que eras el lado elegante de mi alma caída?

¿Cómo entender el milagro si no es contigo?

¿Cómo completarme sin mi izquierda mágica?

 

El sueño que de tanto ser recordado muere,

se ha cumplido:

tú consigues que pueda ser realidad.

El fuego que de tanto llover se apaga, renace:

tú eres la llama que perdura pese a la adversidad.

El Sol que con tantas estrellas se apaga, ilumina:

el día y la noche tú los equilibraste.

La felicidad que de tanto parecer desaparece, vuelve:

tú la derramaste.

La rosa que de tantas heladas se marchita, florece:

tú la salvastes.

 

No hay maravilla sin ti,

sin tu eterna fragancia que perdura en mí.

Tú enciendes mi noche, que ya no es noche.

Mi alma se complementa con su mitad buena,

que es lo que tú eres:

la esencia de un pensamiento,

la clausura de un tormento,

el sueño cumplido.

 

Ya no derramaré mas derrota:

mi alma derrocha victoria.

Si sabéis leer entre líneas, la Luna esconde un secreto, o condición, que marcará el devenir de mis sentimientos. ¿Queréis saber el secreto que esconde la Luna? Seguir atentos a la web y muy pronto los sabréis. Seguro que no os lo imaginaríais en la vida.

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